El uso de la bicicleta contra el cambio climático


La Estrategia Local de Cambio Climático (ELCC) es un marco de referencia para aquellos municipios que, siendo conscientes de su importante papel en la lucha contra el cambio climático, quieren desarrollar una política integral y coordinada en materia de mitigación y adaptación de sus efectos negativos en el ámbito local. La ELCC ha sido elaborada por la Red Española de Ciudades por el Clima, como Sección de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), con la colaboración del Ministerio de Medio Ambiente y la asistencia técnica de NOVOTEC.

La Estrategia Local de Cambio Climático está compuesta por una serie de Planes:

  • Participación y Sensibilización Ciudadana.
  • Movilidad Sostenible.
  • Gestión de la Energía.
  • Edificación y Planificación Urbana.
  • Gestión Sostenible de la Administración Local.
  • Gestión de Residuos.
  • Adaptación al Cambio Climático.

Según la ELCC, un Plan de Movilidad Sostenible no contribuye exclusivamente a la mitigación del cambio climático, sino que puede reportar importantes beneficios para el conjunto del medio ambiente del municipio y mejorar sensiblemente la calidad de vida de sus habitantes.

En materia de movilidad, la ELCC considera que la dispersión de las actividades y una cultura individualista han realzado las ventajas del uso del vehículo privado y penalizado las posibilidades de otros medios de transporte alternativos como ir a pie, en bicicleta o en transporte público colectivo en sus diversas variantes. El modelo vigente de movilidad urbana presenta una gran inercia, por lo que previsiblemente tenderá todavía en los próximos años a incrementar la dependencia respecto al automóvil.

Para la Estrategia Local de Cambio Climático, el Plan de Movilidad Sostenible constituye una actuación integral que deben poner en marcha los municipios para conseguir una movilidad más eficiente energéticamente, menos contaminante y, en general, una mejora de la calidad de vida de la ciudadanía. Este Plan se basa en la utilización de formas de transporte más sostenibles, es decir, de modos de transporte que hagan compatible el crecimiento económico con la cohesión social y la defensa del medio ambiente.

Los Planes de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) deben proporcionar a la ciudadanía alternativas al vehículo privado a través de una mejora de la oferta y la eficiencia de los modos de transporte público colectivo, así como acciones para regular el uso del vehículo privado, especialmente aquellos con pocos ocupantes. Además, deben promover los modos de transporte que consuman menos recursos naturales y no produzcan impactos ambientales, como son los no motorizados (a pie y en bicicleta).

Los objetivos principales de un Plan de Movilidad Urbana Sostenible son:

  1. Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a la movilidad.
  1. Incrementar la sostenibilidad general del sistema de transporte en el municipio.

Para lograr estos objetivos principales será necesario el cumplimiento de los siguientes objetivos parciales:

  • Facilitar el uso de modos de transporte no motorizados (a pie, bicicleta...), potenciando las condiciones que permitan su realización en condiciones de comodidad y seguridad.
  • Reducir la dependencia respecto al automóvil, favoreciendo el reparto modal y ofreciendo un servicio de transporte público colectivo eficiente.
  • Integrar criterios ambientales en los planes de ordenación municipal, evitando la expansión de los espacios dependientes del automóvil (centros comerciales, polígonos, etc.) y recuperando el espacio público como lugar de convivencia.
  • Aumentar la autonomía de los grupos sociales sin acceso al automóvil: población infantil, jóvenes, mayores, discapacitados, personas de baja renta y aquellas que no desean depender del automóvil.
  • Reducir los impactos ambientales de los desplazamientos motorizados, potenciando la eficiencia energética de los diversos modos de transporte y reduciendo sus emisiones contaminantes.